jueves, 1 de octubre de 2009

"nosotras que no somos como las demás", fragmento

Ella espera. Con un poco de suerte Él llamará. Y si no llama, no importa. Ella sabe que todos los dolores acaban por suavizarse, coincide con Wilde en suplicar que la vida le libre del dolor físico, que del moral ya se ocupará ella, y cree que el secreto de la armonía, sino de la felicidad, consiste en controlar la ansiedad, y en tomar con calma lo que viene, porque lo que ha de suceder sucede y no queda más remedio que aceptar lo inevitable. Pero existe un dolor sordo que permanece siempre, ése que ella lleva tatuado dentro, tan presente, tan perenne, tan diario, que a veces hasta se olvida; y su intensidad, inalterable, la va devorando como un cancer.

...la mejor de las definiciones

amargo café

Odio no ser importante para tí. El martes te vi por la calle, tan inusualmente guapo como siempre... no pude verte los ojos, lo ocultaban tus habituales gafas, pero estaba segura de que eras tu. Pase a tu lado, pero supongo que resulté invisible, pequeña e insignificante, un punto negro de medio milimetro en tu gran visión del mundo.