jueves, 1 de octubre de 2009

amargo café

Odio no ser importante para tí. El martes te vi por la calle, tan inusualmente guapo como siempre... no pude verte los ojos, lo ocultaban tus habituales gafas, pero estaba segura de que eras tu. Pase a tu lado, pero supongo que resulté invisible, pequeña e insignificante, un punto negro de medio milimetro en tu gran visión del mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario