jueves, 21 de enero de 2010

¿Cuándo tenemos que parar? ¿Dónde está el límite del sufrimiento? ¿Cuál es la magnitud que derriba nuestro muro? Todas estas preguntas solo quieren contestar una; dime si es hora de rendirme, dime si es hora de dejar morir mi corazón. Pienso en tu sonrisa y solo pienso en esperarte, en quererte, en abrazarte fuerte y no soltarte nunca más... pero ¿dónde está el límite entre lo que deseamos y la realidad? Quizá tu seas mi límite, la persona con la que no me importaría pasarme la vida.
La gente suele hablar de su amor como algo perfecto, las cosas que le hacen reir, las cosas que aunque sean defectos les hacen felices. Yo pienso en lo triste que me pongo cuando te pones de mal humor, en tu manera de contestar cuando estás a la defensiva, en el cuidado que pongo a la hora de hablar contigo, de tratarte... nose, yo creo que a eso se le llama querer, y tú?
Pero sigue en tu puto mundo egoista, ya sabes lo mucho que me gusta

1 comentario:

  1. eternamente pesimista cuando pasa algo malo, tú la chica caotica, Caotica Ana; despues de la tormenta siempre llega la calma, lo sabes, lo se, lo sabe todo el mundo; mientras pasa la tormenta es mejor resguardarse un poquito y no dejar (o mejor dicho intentar) que el corazón te duela poco. Mira el lado positivo, él sigue pendiente de ti, aunque halla días que te mueras por matarle, a mi a veces tambien me ocurre.
    ahi es donde entramos nosotras, por mi parte estoy, y estaré ahi para ayudarte en todo, en lo bueno y en lo malo.
    La felicidad de cada uno es el elixir de la eterna juventud de su vida, tú sabes cual es el tuyo, no te rindas por complicado que parezca.
    te quiero mucho Caotica A.

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